GANADOS ESTABULADOS, UNA EXPERIENCIA EN COLOMBIA

GANADOS ESTABULADOS, UNA EXPERIENCIA, UN TITULO QUE NOS HACE PENSAR A LOS GANADEROS,

Hace tres décadas poseer cinco mil hectáreas de tierra en Meta, Casanare, Caquetá o Putumayo, era ser dueño de una pequeña finca ganadera.

Se llamaban haciendas las extensiones de más de 20 mil hectáreas. De todas formas, no hay que ir tan lejos, en épocas de “abundancia”, en Medellín una familia celebró con martini, champaña y otros lujos del paladar la adquisición de la hectárea un millón.

El deseo de tener más y más tierras se mantiene y son muchos los ganaderos que no duermen por estar pensando en la posibilidad de comprarle la finca al vecino. Como dicen los viejos sabios, para qué tanta tierra si al final del camino uno queda cómodo en dos metros de largo, 1,50 de ancho y dos de profundidad. El resto sobra.

La estabulación
Con estas mínimas reflexiones como antesala, la invitación para quienes aman el campo y están convencidos de que no todo puede ser potrero, entramos al tema de la cría de ganado estabulado o semiestabulado, un proyecto que tuvo gran fuerza en los 80 y que, en la mayoría de los casos, fracasó porque los que se metieron en él invirtieron grandes sumas de dinero en la construcción de enormes establos para criar el ganado, animal que da sus mejores resultados a cielo abierto.

Está comprobado, por ciencia y experiencia, que un establo tipo invernadero, levantado en guadua y cubierto con plástico, es suficiente. Si los animales no tienen buena disponibilidad de luz bajan el consumo y se deprimen por falta de estímulo de la hipófisis. Las consecuencias son duras en tema de productividad.

La experiencia es madre
Para conocer cómo funciona el proceso de estabulación, visitamos varias fincas en el oriente cercando de Antioquia. Encontramos parcelas de diez hectáreas con invernaderos en los que manejan, entre 100 y 120 vacas Holstein, con producciones promedio de 25 litros por animal.

Del hectaraje, hasta el 90 por ciento está sembrado con PASTOS DE CORTE CUBA22 CLON 51, que aportan más del 80 por ciento del alimento.

Del ganado de leche en establo nos ocuparemos más adelante. Esta vez nos centramos en un proyecto de ganado de ceba que maneja Jorge Madrid, docente de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Católica de Oriente.

Madrid adquiere sus animales, todos machos, tipo girolando, en las fincas de la zona, de tres días de nacidos.

Madrid cuenta con una parcela de dos hectáreas, alquiladas, en las que engorda 30 animales semiestabulados, en distintas etapas de crecimiento.

Los terneros pasan sus primeros dos meses y medio en un área conocida como los terneriles. Hasta los 20 días reciben dos litros de lacto remplazante en la mañana y dos en la tarde. Los 15 días siguientes se les sube la dieta a 3 litros. Además reciben 500 gramos diarios de cuido peletizado hasta los dos meses y medio cuando son destetados. Los 15 días siguientes reciben cuido y forraje y se les deja salir al potrero.

A los cuatro meses pasan a un lote de transición en el que reciben pasto y medio kilo de concentrado en la mañana y medio en la tarde.

Después de los seis meses, los animales entran a un proceso de engorde con una dieta que contiene CUBA 22, heno, agua con melaza y sal. De acuerdo con los cálculos de Madrid, el novillo debe salir de 18 meses de edad, con un peso de 450 kilos.

http://pastoshenosyganados.com/

ENSILAJES,, (2)

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *